De cómo decidir entre casa u hogar

Y aquí estoy yo, intentando decidir en qué gastar 80000€ (ojo! que no es que los tenga, eeeh). Frente a mí, dos páginas abiertas en el navegador: idealista vs el configurador del Land Rover Defender.

Ha vuelto

Hace unos pocos años derramaba yo lágrimas y consumía pañuelos desechables ante la noticia de que El Icono dejaba de fabricarse. El Land Rover Defender no cumplía con ciertas normas tiquismiquis de seguridad de peatones e historias mil y tenía que morir. ¡Pues que se quiten los peatones! ¿Qué hace un peatón en medio del bosque delante de un Defender? Si osa enfrentarse a él, que lo pague con su vida. Se ve que los que mandan no saben de la misa la mitad y decidieron cerrarnos el chiringuito.

Sin embargo, no todo estaba perdido. Land Rover es una empresa, quiere hacer dinero y sabe que a la gente le enamora el Defender. Es por eso que hace un par de años se empezaron a ver algunas recreaciones de lo que podría ser el nuevo icono y la esperanza volvía a nuestros corazones.

Hasta el 10 de septiembre. Con un vídeo tan chulo como aventurero -en sus apenas 15 segundos- los indobritánicos nos convocaban al salón de Frankfurt. Ese día se hizo realidad, el Defender volvió. Ha vuelto.

“El señor Defender, supongo”

Es de agradecer que tras años esperando a ver qué pasaría con el mejor explorador de la historia (ejem…), lo podamos reconocer a simple vista. Sí, vale que no es prácticamente clavado como pueden serlo el Clase G y el Wrangler, pero tampoco lo era el Def de 2ª generación y a nadie parecía importarle. El nuevo Defender ha visto actualizada su imagen sin perder la esencia de todoterreno cuadrado y capaz.

Las señas de identidad son las mismas: Alpine windows; las ventanitas situadas en las esquinas superiores de la carrocería. Faros redondeados, que no redondos. Los círculos se cortan en la parte superior, pero aún así… Paredes frontal y trasera como forma de reivindicar que no todo han de ser SUVs redonditos y blanditos (“Oh! mira! soy 4cm más alto! domino la ciudad!” PUAJ!). Pilotos traseros en la curvita que fa aixina(nótese cómo muevo las manos haciendo una curvita) en la carrocería.

Pilotos donde fan aixina

Una seña de identidad de Land Rover, al menos en la lejana época pre-TATA, era la falta de fiabilidad de sus vehículos. La ventaja del Defender era que tenía menos electrónica que un martillo y se podía reparar con la misma herramienta en cualquier parte del mundo. Siendo también un modelo longevo, partes de repuesto se encontraban hasta en las pick-ups del desierto utilizadas con fines poco democráticos. La marca dice que puedes confiar ciegamente en que el Landi no te va a dejar tirado en ninguna de tus múltiples aventuras, que ya son fiables. Yo no lo pongo en duda, al menos no hasta que lo pruebe (¿me lo dejáis?), pero bien es cierto que cuántas más chuches le pongas a un coche, más caries le pueden salir.

En cuanto al chasis, abandona el esquema tradicional de chasis de escalera por un monocasco más moderno. La mejora en carretera gracias a esta configuración (y a algún sistema electrónico más) es notable. Aseguran que será un coche más estable y agradable de conducir en el asfalto sin perder un ápice de lo que era capaz fuera de él.

En el campo y fuera de él

 

Defender del Siglo XXI

Al igual que un niño pequeño que ve que a su hermano le compran cachibaches electrónicos, el Defender quería su parte del pastel tecnológico. Land Rover, como padre malcriador, se lo ha dado. Lejos queda ya la idea de que para conducir este leviatán de los todo terrenos tienes que tener barba descuidada, camisa de franela a cuadros abierta a mitad pechete hasta en diciembre y calzar exclusivamente botas Panama Jack con barro hasta las orejas. Ahora puedes conducirlo con una barba cuidadita con cremas, camisa de cuadros bajo una bufanda XXL en verano o con botines Panama Jack que no los sacas si llueve. Hasta un moderno, vaya. ¿Es eso malo? No necesariamente. Yo me lo pienso pasar igual de bien (¿me lo dejáis?) en el monte que cualquiera yendo al Starbucks.

Viene equipado con multitud de pantallitas que te dicen, si es menester, cómo te llamas. El Defender recibe los avances tecnológicos de la marca como son el Terrain Response 2 configurable, cámaras que muestran lo que pasa bajo el capó del coche(especialmente útil cuando circulamos por terreno en mal estado), diferenciales central y trasero bloqueables electrónicamente, conectividad para descargarte actualizaciones hasta de la Roomba… You name it, they’ve got it.

La preparación, en casa

Buceando por el configurador, uno puede perderse entre la multitud de opciones que existen para crear desde el Defender más campero hasta el más influencer. Una cosa que he leído(creo), y que me mosquea, es que debido a este nuevo monocasco será más difícil (si no imposible) hacerle configuraciones personalizadas para convertirlo en hogar mientras dure la expedición. Por una parte, me sorprendería que se abandonase así una larga tradición de hacer cada uno lo que quiera. Por otra, no me extrañaría que hiciesen pasar al cliente por caja para cada detalle. Sea como fuere, siempre salen empresas que hacen nuestros sueños realidad.

En fin…

Ya está aquí. Podría ser solo una opción más o podría ser una forma de mostrar nuestra actitud. Porque uno puede moverse sin destacar por el mundo como uno más o puede mostrar lo que realmente es. No tiene que estar reñida la actitud con la actualidad, pero sí lo está con el postureo. Actitud es que se te vea y se te reconozca. Actitud es decidir entre una casa o un hogar.

Porque una casa está en un sitio. Pero un hogar va contigo a todas partes. Maldita obligación de madurar…

Este podría ser yo en mi hogar. ¿Me lo dejáis?