de cómo una cobra representa un pony con muchos caballos

Y es que hay pocos animales más indentificados en el mundo del motor que las serpientes y los equinos. Las primeras, presentes en el Viper y en los Alfa Romeo. Los segundos, aumentando a cada nueva hornada de modelos. Las pony wars, por ejemplo, son las mejores batallas que ha visto el ser humano, aunque no aparezcan en los libros de historia. A pesar de la indiferencia en el sistema educativo, la pugna por ver quién saca muscle (car) y lleva la potencia un poco más alto está presente desde que GMC y Ford se cruzaron las miradas. La serpiente que os traemos hoy es la cobra que representa al Shelby GT350.

Somewhere, Carroll is smiling’

Así de nostálgicos, de sentimentaloides… de americanos, en definitiva, son los americanos sentimentaloides y nostálgicos. Les encanta sacar a pasear la tradición y el legado a la hora de presentar un nuevo producto y conectar el pasado con el presente para labrar un gran futuro. And good God we love it! Carroll Shelby es el genio detrás de una submarca deportiva asociada ahora a Ford y Mustang. Las colaboraciones de, precisamente, los Ford Mustang Shelby GT350 y GT500 son legendarias. Eleanor ha ayudado más a la industria de los baberos para adultos que cualquier otro deseo.

1967 Mustang Shelby GT500 – Eleanor

Y estará sonriendo el bueno de Carroll Shelby porque aprecia que este 2019 Ford Mustang Shelby GT350 es un muscle car optimizado para lo que los muscle cars no son capaces de hacer. El rugido ronco saliendo de un V8 con el cubicaje de una piscina olímpica ha ido casi siempre de la mano de una incompatibilidad manifiesta para afrontar curvas. No olvidemos que el par motor que saca este 5,2 litros sigue haciendo de este nuevo Ford un buen candidato para las carreras de drag. Pero es que, además, ahora es una bestia de circuitos que te permite ver la parte trasera del coche en cada cruzada de vértice a vértice.

El nombre de Shelby recorre de manera discreta el frontal del coche. Para lo que es el coche

Mejoras en aspectos antes desconocidos

Una realidad patente es que en los modelos americanos de corte deportivo -de hecho, en cualquier tipo de corte- nunca ha sido noticia el tipo de suspensión que monta. En el caso que nos ocupa, los chicos de Detroit han sacado a este nuevo sueño con una suspensión MagneRide mejorada. Este es el nombre que le dan a la suspensión adaptativa en Ford. Lo que hace, básicamente, es adaptar la dureza y comportamiento de los elementos a las necesidades y peticiones del conductor. Para esta cobra con nombre de caballo, los ingenieros han mejorado muelles y amortiguadores. Con esta mejora, el GT350 gana precisión y estabilidad tanto en curva como en recta dando rienda suelta a sus 526cv.

Las mejoras hacen de este Mustang GT350 una opción muy interesante para circuito

“La potencia sin control no sirve de nada”, decía Pirelli para vender neumáticos. Pues Michelín fabrica los Pilot Sport Cup 2 para este Mustang. En el caso del potro, las herraduras que monta son descomunales: 295 delante y 305 detrás. Para ponerlo en perspectiva, es como si a tu coche le pusieras ruedas del tamaño de un planeta.

Tan importante consideran la aerodinámica que han mejorado el alerón fijo sobre el maletero. Como esto de la aerodinámica es casi nuevo para ellos, le han llamado “Gurney flap” a una pestaña en el mismo para mejorar el flujo de aire. Para dejar de notar el viento en la cara hay que parar. Para parar este Mustang GT350, Brembo pone las pinzas y los frenos. Ellos son los 4 ángeles que guardan las 4 esquinas.

Pinzas Brembo de 4 y 6 pistones tras unas llantas de 19″

El interior sigue igual

Pocos cambios en el interior. La pareja de asientos Recaro evitan que caigas hacia atrás. 581Nm de par son más que suficientes para hacerte dar vueltas de campana si no vas bien sujeto. Los posa posaderas pueden ahora ajustar el reglaje de manera eléctrica.

El sistema de sonido Harman se combina con el SYNC 3 y una tablet incorporada. Algo que encontramos ya en todos los modelos del mundo. Pantalla e infoentretenimiento. Supongo que en el caso del nuevo GT350 haremos poco caso a estos juguetes. En su lugar, la mano derecha estará jugando con el cambio manual -¡Sí. Manual! ¡Manual de los de verdad! – de 6 velocidades.

¿Quién quiere radio con la banda sonora del V8?

Esta transmisión te permite estirar las marchas a voluntad como en un buen coche de circuito. La línea roja en el tacómetro está en las 8250 revolucione por minuto. Un número que puede parecer alto, pero seguro, segurísimo, que sube de revoluciones como un bendito demonio. De los que antes de que te des cuenta ya está haciendo “pa pa pa pa pa pa pa pa pa” pidiendo embrague, cambio y pie derecho a fondo.

Conclusión

Billy Johnson, piloto con experiencia probada en varias categorías, ha colaborado en poner a punto al Mustang. El equipo de Ford Performance ha mejorado lo que se debía mejorar y ha mantenido la esencia en todo lo que lo hacía un digno poster de pared. Sigue sin perder su azul y sus franjas deportivas. Y sigue sin venderse en España. En fin…