de cómo se está volviendo a los tiempos mozos

Stranger Things, Nike Air MAx, Star Wars, BMW Serie 8…hasta la mili está volviendo. No descubro nada (raro es que lo haga) si digo que la moda ahora está en voler a la moda de cuando yo no tenía edad de pensar en modas. Este no es un sitio para hablar de marketing o publicidad. No, al menos, de momento. Este es un sitio para hablar, aunque no lo parezca, de cosas relacionadas con coches. Vamos, pues, a ello.

Lo más importante del mundo del motor no son las sensaciones, el paso por curva o número de potencia y par motor. Por desgracia, y cierta lógica, lo más importante son los números de ventas y beneficios. A fin de cuentas: “poderoso caballero…”. Negaré haber dicho esto ante un tribunal, pero es imposible rendirse ante la evidencia de que para tener coches emocionantes, a veces, se han de seguir modass cochinas.

Dicho lo que jamás se admitirá, voy a por otra perla que parece mentira que haya salido de las yemas de mis dedos: ¡Bravo por Volkswagen! Repóngase, querido lector, del pasmo; cierre la boca, guarde la guadaña que lleva mi nombre en la hoja; recupere la fe en mí. Hay que admitirlo. Los publicistas del coche del pueblo lo han clavado.

A lo que íbamos

El anuncio del nuevo Golf (por cierto, a un precio competitivo), apela a nuestra patata. Apela a esos tiernos años cuando soñábamos con ser campeones de una carrera inventada para niños de primaria. Recoge las veces que hemos girado el cuello más allá de los límites de la física al ver pasar un coche imposible de ver. ¿Quién no ha intentado adelantar a un Porsche que estaba medio a tiro? ¿O quién no ha adivinado qué coche va a pasar por delante solo por el sonido del motor? Narices! Pero si hasta sale el DeLorean!!

En definitiva, un anuncio fácil, con música fácil que saltan “lágrima” fácil. Pero, oiga, hay que hacerlo. Y eso me gusta.